miércoles, 14 de julio de 2010

Averiguación de antecedentes

Hace 20 años el tema de la homosexualidad asomaba timidamente en las pantallas de televisión. Eran otros tiempos, la democracia había regresado hacía poco y existían, todavía, los Edictos Policiales mediante los cuales cualquiera podía ser detenido por "averiguación de antecedentes". En este fragmento del programa A cara limpia, conducido por Fernando Bravo en las tardes de Canal 9 durante 1990, se debatía sobre qué ocurría en el mundo gay frente a esta situación. Algo que a los ojos de hoy, aparece como claramente anacrónico. Tal vez, en el 2030, alguien vea los videos sobre el debate de estos días en el Congreso y vuelva a tener esta sensación de que el tiempo ha pasado, las mentes evolucionado y el casamiento entre personas del mismo sexo no le llame la atención a nadie.

5 comentarios:

Leandro dijo...

¡Yo sabia que iba a encontrar un tema a tono con el debate de estos dias!
Resiste: siempre un paso adelante para llevarnos atras en el tiempo.
(Esa ultima frase bien podria ser un chiste de Fernando Bravo, que es mencionado aca).

Potencia Motor dijo...

Programa extraño para el Canal 9 de don Alejandro Romay. Seguramente ahi nomas estaba atendiendo todo aquello que se diga.
Bravo siempre casado con este tipo de programas que, tal vez le hayan quedado bien. No olvidar 20 Mujeres y 20 Hombres de los dorados ochentas.

Santiago dijo...

jajaja, es cierto, Fernando Bravo parecia condenado a los programas con panelistas y tribuna.
Que pedorra se ve la escenografia, son dos cartones pintados que le sobraron del decorado de un hospital de novela de la tarde.
Pasando a un tema mas serio, que terrible que se llevaran a gente detenida porque si. Que nunca volvamos a algo asi, por favor.
Saludos!

SGC dijo...

¡Por Dios! (si me permiten involucrarlo) ¡Cómo ha cambiado la Argentina en veinte años! Hemos pasado de ser uno de los últimos países del Mundo en contar con divorcio vincular (en 1990 hacía solo 3 años que estaba vigente) a estar entre los diez primeros en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, con plena igualdad jurídica (adopción incluida).

Nos parece tan raro ahora escuchar que hace veinte años se podía encarcelar a alguien por su inclinación sexual como ver que había escenografías de cartón pintado, con gradas, tarimas, mostradores/escritorios y cartelitos con el nombre de las personas (como si se tratara todavía del Derecho a réplica de la primera época romairiana en Canal 9).

De todas formas, una cosa son las leyes y sus garantías (y obligaciones) y otra cosa es la aceptación social, que todavía no es tan plena en muchos rincones del país, justo es reconocerlo. Pero, como en todo, se trata de que pase el tiempo y la gente se acostumbre. Pasó con las mujeres usando pantalón, pasó con los varones saludándonos con besos y pasará lo mismo con esto.

Haciendo memoria, el primer programa argentino de ficción donde puede ver insinuado el tema “gay” fue en La señora Ordóñez (ATC, 1984–1985, aunque yo la ví en 1988, cuando fue repuesta en la misma pantalla). La homosexualidad se insinuaba de forma muy sutil (en el libro original de Marta Lynch es más explícito) en el personaje de Gigí (interpretado por Daniel Lago) quien estaba obsesionado por Rocky (interpretado por Daniel Fanego), del que, a su vez, Blanca Ordóñez (Luisina Brando) se enamora profundamente, a pesar de la diferencia de edad (la trama transcurre promediando los años ’60). Por cierto que en dicha novela se trata también el tema de la impotencia sexual en el personaje de Pablo Aquino (Carlos Olivieri), el primer marido de Blanca, en la trama de los años ’40.

Ya en los años ’90, se comenzó, poco a poco, a mostrarse más (y con menos sutilezas). Desde una perspectiva de “impacto/escándalo”, pudimos ver la primera relación “protagónica” entre dos hombres, los personajes que interpretaban Rodolfo Ranni y Gerardo Romano en Zona de riesgo (Canal 13, 1992).

Hasta en el pacato Canal 9 de Romay se pudo ver a un personaje gay: en Inconquistable corazón (1993), el hermano de Gonzalo (Pablo Rago) “sale del armario”.

Para la misma época, el tema era recurrente en los cada vez más prolíferos “talk shows” de la tarde, sobre todo en Causa común (Canal 13). Recuerdo que me causaba un poco de gracia los carteles sobreimpresos en el videograph que decían:

“Fulano de tal
Gay”

como si “gay” fuese un título académico o profesión.

En fin, el tema da para mucho y no me quiero extender. Solo que, a propósito de estos programas vespertinos, un amigo gay se quejaba c. 1996 de que siempre aparecían “locas” o “freaks” y que nunca aparecían “gente como uno” que demostrara que no necesariamente ser gay significa ser amanerado o un reventado que se acuesta con el primero que se te cruza. A lo cual le respondí: “Decime, ¿vos irías allí para que te entrevisten y te conozcan y vean cómo sos?” “Y no…”, me respondió. “Entonces no te quejes…”

¡Saludos!

Leandro dijo...

Hace 20 años el unico gay que se veia eran los trillados personajes afeminados de Tito Mendoza y otro actor que no me acuerdo como se llama.
Recuerdo en Son de Diez, que un amigo del personaje de Federico Olivera le confesaba que estaba enamorado de El. En Sin Condena, Gerardo Romano (otra vez) era un hombre casado que se enamoraba y tenia una relacion (desnudo en la cama incluido) con un adolescente al que luego mataron.
Respecto al tema de la ley, tal vez no tenga aun gran consenso social, pero a lo mejor ayuda a que la aceptacion aumente (el huevo y la gallina...). Siempre quedaran sectores reaccionarios (como los que hemos visto vestidos de naranja en estos dias...), que si fuera por ellos irian a la hoguera homsexuales, divorciados, convivientes (hasta que alguno de los hijos les sale homosexual, se divorcia o no se casa...).