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domingo, 5 de agosto de 2018

El ángel de Ledo

Sabemos que hay mucha ansiedad con el estreno de "El angel", pero por suerte acá tenemos la anterior versión del caso Robledo Puch, la de Sin Condena. Sexo, violencia y crimen a lo Rodolfo Ledo.

lunes, 26 de enero de 2015

20 años Sin condena

Hoy es lunes y si fuera 1995 nos estaríamos preparando para un nuevo capítulo del mítico programa de Rodolfo Ledo.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Sin condena, hace mucho

Han pasado algunos años de aquellos Especiales Sin Condena, pero hoy los recordamos con esta promo sobre el capítulo dedicado a José Ignacio Rucci

Tratándose de una ficción que transcurre a principios de los 70, imaginamos que en las escenas grabadas en exteriores -fiel al estilo Rodolfo Ledo- seguramente se habrá colado algún cartel de Menem 95 o algún Fiat Uno. Pero hay que reconocer que al menos en este caso el casting estuvo bien y el protagonista tiene al menos un lookalike con el personaje.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Las últimas condenas

Este lunes compartiremos el último especial de Sin Condena, recordando algunos de los episodios basados en los casos más polémicos de la historia reciente. Leyendo las reseñas y los elencos, podríamos llegar a la conclusión de que para hacer este programa se había conformado una suerte de "clan Ledo", que en sus cúpulas albergaba a Luis Luque, Silvina Rada, Lara Zimmerman y Germán Palacios, como los más recurrentes en los distintos episodios.
Nos hubiera encantado poder tener en este espacio a algunos momentos irrepetibles de este ciclo, como por ejemplo a Ulises Dumont en el papel de la travesti Mariela o a Norman Brisky interpretando al dentista Ricardo "Conchita" Barreda, pero hay que comprender que Resiste no es el Archivo General de la Nación y no tiene acceso a todo lo que le gustaría.
Tal vez en algún futuro nos encontremos con una suerte de "segunda temporada" de los lunes de Sin Condena, pero hoy cerramos estos informes con los siguientes recortes de la desaparecida revista TeleClic:









lunes, 31 de agosto de 2009

Condena brutal

Esa delgada, difusa e indefinida línea que separa lo artístico de lo pornográfico, suele tener su correspondiente lugar común cuando alguna estrella del cine o la TV reconoce que aceptaría hacer un desnudo si "está justificado". No nos tomaremos el trabajo de analizar si las escenas de desnudos y sexo explícito que abundaban en los capítulos de Sin Condena estaban "justificadas" o de qué lado de esa delgada, difusa e indefinida línea se encontrarían. Porque, acorde a la mayoría de las cosas en este ciclo, resultan inclasificables. Lo que sí es cierto es que muchas de ellas han quedado grabadas en los recuerdos de los televidentes de aquellos años... y en la casetera de Resiste un archivo.
A pedido del público, las violaciones de Lara Zimmerman, Germán Palacios y otras escenas ¿justificadas? de Sin Condena:








Bonus Track
Ante tanta sordidez, este post merece un cierre de alto nivel, como para recuperar un poco la compostura. Y qué mejor para elevar el espíritu que la presencia de un gran intérprete haciendo una participación especial en este ciclo. Con ustedes, el primer actor José de Zer:



El próximo lunes, un nuevo caso de Sin Condena.

lunes, 24 de agosto de 2009

Condena de locos

Hace unos lunes atrás veíamos qué difícil resultaba -seguramente por la falta de ensayos y pulido de los guiones- sostener la intensidad dramática de una ficción sin caer permanentemente en el desborde. Y que mejor ocasión para caer en el desborde que un capítulo en el que la acción transcurre en un neuropsiquiátrico. Si en aquel episodio (ver aquí) resultaba complejo contener a un sólo actor dentro de su tragedia, la cosa se descontrolaría por completo en este episodio de Sin Condena titulado El caso Cecilia Giubileo, cuya acción transcurría en un pabellón de la Colonia Montes de Oca, en el que se encontraban recluídos una docena de actores... ¡al mando de Rodolfo Ledo! ¡aaaaaaahhhhhh!...
Con ustedes, las imágenes:



Y para concluir esta entrada a todo ritmo, un gran número musical con Lara Zimmerman en pandereta y su amigo actor tocando la flauta:



El próximo lunes, un nuevo caso de Sin Condena.

lunes, 17 de agosto de 2009

Un corte y una cargada

Hoy lunes feriado, seguimos con las clásicas entregas de Sin Condena, pero en esta oportunidad refritaremos dos momentos inolvidables:

Atrévase a cortar
Una de las escenas más repugnantes y desagradables de la historia de la televisión argentina fue, seguramente, aquella en que una despechada Déborah Warren decide practicarle a Berugo Carámbula una castración. Fiel a su estilo, Sin Condena no se valió de ningún recurso poético y optó por mostrarlo -paradójicamente- sin ningún corte. Así, podemos deleitarnos con el primer plano de algún tipo de víscera dentro de una copa de cristal, producto de la intervención quirúrgica del personaje en cuestión:

Adevertencia: esta escena fue editada para evitar posibles shocks traumáticos.


Un Che re banana
Un verdadero hito del ciclo fue el programa dedicado a la vida del Che Guevara. En ese episodio, todas las desprolijidades y errores de edición habituales quedaron en un segundo plano: lo único que podía verse era la espantosísima caracterización de Gerardo Romano en la piel del mítico revolucionario.
La gente de PNP, ni lerda ni perezosa, se mandó tremenda edición mezclando escenas del programa de Rodolfo Ledo, con otras de la película El planeta de los simios.



El próximo lunes, un nuevo caso de Sin Condena.

lunes, 10 de agosto de 2009

Condenados al error

Sin Condena no se limitaba a la recreación de hechos históricos, sino también casos contemporáneos a la emisión del programa. Sin embargo, eso no implicaba que ese capítulo estuviera librado de errores, detalles y perlitas.
El episodio titulado El Caso Adrián, se basaba en una noticia que había conmovido a la opinión pública: un niño había caído a un pozo que una empresa de servicios no había tapado correctamente. La tragedia ocurrió luego de un temporal de lluvias que habían provocado que el pozo quedara escondido debajo de una calle inundada. El equipo de producción de Sin Condena y el servicio metereológico no lograron ponerse de acuerdo y las escenas de esa lluvia torrencial tuvieron que grabarse en un día en que el sol rajaba la tierra: por más que se intentaba dar la idea de una tormenta, el febo asomaba radiante en medio del cielo celeste y sus rayos iluminaban la histórica escena:


El tema de la improvisación dramática era una constante en el ciclo y en este caso, un arranque de histeria de Leticia Brédice (hacía el personaje de sordomuda) casi le provoca un paro cardíaco a una desprevenida Silvina Rada:


Si algo caracterizaba a Sin Condena era su estilo crudo, sin intenciones estetizantes y maquilladoras. En esta escena, Ulises Dumont se enfrenta a un inodoro que no tiene nada que envidiarle al de la famosa escena de Trainspotting:


Los tiempos de grabación debían ser realmente contra reloj y seguramente no estaba existir la posibilidad de regrabar una escena. En este segmento, los que transportaban la camilla le "pifian" a la puerta de la ambulancia y debían volver unos pasos hacia atrás. Esto provocaba la risa de los que observaban la escena alrededor. Nada de esto importó y la escena salió así al aire:


Por último, un clásico de la tele: la intercontextualidad: si el programa salía por Canal 9, el noticiero que aparecía en la ficción tenía que ser Nuevediario. Y eso no es todo: atención con el nombre de la cronista que cubrió el hecho:


Cristina, entre la ficción y la realidad:


El próximo lunes, un nuevo caso de Sin Condena.

lunes, 3 de agosto de 2009

Una actuación condenable

Los crímenes de Carlos Robledo Puch, a principios de la década del 70, constituyen uno de los casos policiales más famosos de la historia de nuestro país. Un joven menor de 20 años, con un rostro angelical, de un hogar de los llamados "bien constituídos", fue hallado responsable de más de 10 crímenes, robos y violaciones.
Sin condena no podía dejar de lado a este personaje, por lo que su mentor Rodolfo Ledo, decidió realizar un cuidado, minucioso, exhaustivo y pormenorizado trabajo de casting: 10 minutos después encontró por los pasillos de Canal 9 a un pibe rubio de ojos celestes, llamado Pablo Patlis y decidió que era ideal para personificar al famoso asesino serial:



El parecido físico era ideal, encajaba a la perfección con las características de Puch. El único detalle que se le escapó, fue que la calidad actoral del muchacho en cuestión era criminal:



Una interpretación que emociona hasta las lágrimas:


Y como no podía faltar en ningún capítulo de Sin Condena, esas escenas "trentunas" que opacan a los efectos especiales de los megatanques de Hollywood:


Esta impresionante escena es sin dudas otra de las grandes "licencias poéticas" de la factoría Ledo. Lo que relatan las crónicas policiales de la época es que Robledo Puch utilizó un soplete para quemar la cara de su cómplice y así dificultar la tarea de los investigadores. Evidentemente, el director decidió que sacrificar la vida de un actor de reparto era demasiado, por lo que optó incendiar a un maniquí y su peluca, olvidando el detalle del rostro.

Volviendo a las cualidades interpretativas de Pablo Patlis, la incógnita sigue siendo ¿de dónde surgió? ¿dónde estudió arte dramático?. Investigando en los archivos, lo único que pudimos encontrar fue esta aparición, con el pelo un poco más largo, en Amor a primera vista, un date show con Berugo Carámbula que se había emitido un par de años antes por América 2:


El próximo lunes, un nuevo caso de Sin Condena.

lunes, 27 de julio de 2009

Condena perpetua

Lejos, a millones de kilómetros de la impronta estetizante de Mujeres Asesinas, en donde el cuidado en la dirección de arte llegaba hasta el modo en que caían las gotas de sangre por el cuchillo de un crimen, hubo hace años otro ciclo que ficcionaba los casos policiales más resonantes de la realidad. Sin condena era un drama unitario que sólo podría haber nacido de la unión entre Alejandro Romay y Rodolfo Ledo.
Con los costos de producción por el piso y tiempos de realización extremadamente reducidos, el resultado de este programa era en la gran mayoría de los casos desastrozo. Sin condena era, sobre todo, sin ensayo, sin escenografía, sin mesura, sin buen gusto y sin cuidado. Estas características lo convirtieron con el paso del tiempo en uno de los programas más recordados de la década del 90.
Esta semana inauguramos un merecido homenaje a este producto que hubiese contado con la profunda admiración de Ed Wood y que si llegara a manos de Tim Burton no dudaría en llevar al cine.
Este pequeño fragmento inicial -perteneciente al capítulo Caso Malvinas- funciona como sinopsis para comprender hasta donde podía llegar Sin condena en el descuido de los más básicos detalles de producción:

Grabar una ficción que transcurre en el año 1982 obligaría a cualquier producción a intentar buscar locaciones que mínimamente respeten el estilo, la arquitectura o los elementos que correspondan a ese año. Aquí no solo se elige de fondo una estación de servicio con marquesinas que se instalaron a partir de los años 90, sino que no se encuentra el más mínimo esfuerzo por intentar que un pasacalle con la leyenda "Duhalde/Miguel Prince 1995" no entre en cuadro.
Situaciones como ésta eran permanentes en este ciclo que ocupó el horario de los lunes a las 22.00 por Canal 9 entre los años 1994 y 1995, y que se convirtieron en el plato fuerte que nutrió al entonces novedoso PNP de Raúl Portal, quien bautizó al responsable del ciclo como Rodolfo MeimportaunbLedo.


Un estudio minucisoso de los guiones y las prácticas de ensayos sirven, en la mayoría de los casos, para poder pulir un libro y una puesta en escena, descartando las situaciones reiterativas, cuidando la tensión dramática y creando distintos niveles de intensidad en el relato. Cuando las cosas de hacen a lo sincondena, el peligro de caer en el desborde es muy alto. Luego de grabar este capítulo, el actor Juan Martín Del Valle debió necesitar un año sabático y unas cuantas dosis de rivotril para reponerse de la cantidad de escenas llenas de tensión:


Las indicaciones en la dirección debieron ser algo así: "Pibe, vos agarrá y sacá todo afuera, descargá tu furia, gritá, pegá". Claro que de tanto sacar las cosas afuera, pueden ocurrir algunos accidentes:

Como solía decir hace años una tía abuela: ¡Nene, tenés la farmacia abierta!

El próximo lunes, un nuevo caso de Sin Condena.

sábado, 25 de julio de 2009

Desde este lunes