jueves, 14 de febrero de 2008

El último autor



En uno de sus últimos manotazos de ahogado para recuperar el rating perdido, Romay llamó a Migré y le dijo "Albertito, te pongo toda la mosca que haga falta para que hagamos un éxito inolvidable como fue aquel Rolando Rivas". El autor de Una voz en el teléfono no pudo resistirse ante el nuevo encargo del Zar, un teleteatro semanal, en horario nocturno y con un protagonista prestigioso: Miguel Angel Solá. El programa se terminó llamando Leandro Leiva, un soñador (siempre fue cábala que el nombre y el apellido empiecen con la misma letra) y comenzó a emitirse los martes a las 22.00 en el año 95.
A Migré le gustaba mucho el contacto directo con los televidentes y era habitual que apareciera antes del primer capítulo o una vez finalizado el último haciendo comentarios y reflexiones sobre lo que había ocurrido.
En este video, transmitido el día antes del estreno de Leando Leiva, no podía disimular su entusiasmo ante la nueva producción. Como padre de la criuatura y muy emocionado, describía los entretelones de la grabación e invitaba a toda la audiencia a sumarse a este nuevo producto, que fue un fracaso tan rotundo que provocó la pelea final entre Romay y Migré.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Che que bueno que suban todo esto, es parte de nuestra cultura y sería una pena que se pierda!
saludos!

Mauro dijo...

Impresionante el archivo... nunca deja de sorprenderme.
Felicitaciones!

LARITEN dijo...

Estimados, son unos genios. Quizá puedan sacarme una incógnita: ¿Por qué en ningún lado hay archivos de la novela "Una voz en el teléfono"?

agradeceré respuesta! hace años que busco y no encuentro nada.

Resiste Un Archivo dijo...

lariten: no tengo archivos de esta telenovela, tampoco se donde pueden conseguirse.

Anónimo dijo...

vi la novela y era de muy buena calidad quizas por el horario alla fallado pero ahora la busco para verla por que a mi me gusto mucho
saludos

Alejandra dijo...

Migré era el señor telenovelas, su estilo nunca se volvió a lograr.

Alan Bawden dijo...

Me parece que Virginia Lagos, para presentar sus películas, creó un personaje sensible y optimista inspirándose en este video. Cómo no se le ocurrió a alguien hacer eso en ese momento con Migré! Hubiera sido un programón!

Ariel Cepeda dijo...

jajaja, Alan, totalmente!